"When I'm 80 years old and sitting in my rocking chair, I'll be reading Harry Potter. And my family will say to me, 'After all this time?' and I will say, 'Always'".
Me pregunto cuándo fue que me quedé sola conmigo misma, cuándo fue que me quedé sola con mi mundo. Cuándo empezó a invadirme esa sensación de abandono, de no saber qué hacer, qué decir. Y lo más importante, no saber a quién recurrir. Cuándo exactamente empecé a sentir que poco a poco me iban dando la espalda, eso quiero yo saber. He estado sola muchas veces, y estoy convencida de que se está realmente bien así. No tienes a nadie como confidente, cierto. Sin embargo tampoco tienes esa pequeña desazón de fondo, preguntándote a cada rato si esa personita será de fiar. No tienes alegrías, pero tampoco disgustos. No tienes risas pero tampoco llantos, o bueno... eso no es del todo cierto. El ser humano es una especie demasiado débil, la cual necesita de compañía para poder sentirse parte viva de este mundo. Un ser humano no es capaz de estar solo durante mucho tiempo. Su nivel de autosuficiencia con respecto al ámbito social es asombrosamente bajo, por no decir nulo. Por eso, yo, que he ...
Se sienta en una silla sabiendo que su objetivo es seguir en pie. Busca con la mirada una señal que la eleve, que la saque de la profunda tristeza en la que se siente sumida. Piensa que no se merece suerte en la vida, ni que le regalen sonrisas. No se siente merecedora de cariño alguno, ya que ella no puede devolverlo con la intensidad que siempre lo ha hecho. Pero, a la vez, se siente convertida en nada cuando ve, aunque sea por un momento, que ha sido sustituida, desplazada. La más mínima tontería, en este momento en ella torna a grandiosa catástrofe. Porque le falta un pilar. Una mesa tiene cuatro patas. Si le falta una, aunque las tres restantes sean más robustas y resistentes, igualmente queda coja. Igualmente se cae. Es más fuerte de lo que todos creen. Sonríe y se ríe a carcajadas cuando la ocasión lo apremia, cuando así lo ve necesario. En cuanto percibe ese nudo en la garganta que nos avisa de la llegada del llanto ella se acerca junto a alguien frente al cual teng...
sentouse na cama. Tocou o chan frío cas plantas dos pés e pousounos suavemente, para que non chiase. Mirou ás súas costas e veu como o que tiña por marido roncaba aínda no outro lado da cama. Ergueuse, de novo suavemente. Apenas dormira. Camiñou devagando cara o baño e acendeu a luz, pechou a porta con coidado. Quedou mirándose no espello. Estaba máis pálida que a neve que cubrira as rúas o pasado inverno, as súas pálpebras parecían estar caídas e tiñan unha cor violeta que non era natural. Doíanlle os labios, aínda había sangue seco neles, tocounos. Cómo lle doian. Abríu a billa e encheu a cunca das súas mans con auga fresca. Botouna na cara. Proíalle, toda a súa pel estaba como en carne viva. Secouse con coidado de no mancarse aínda máis. Volveuse mirar ó espello pero desta vez observou os moratóns no seu pescozo e as marcas de dedos non seus ombreiros e brazos. Doían menos. Sen dúbida onte á noite concentrárase máis na cara. Abriu a porta de novo con coidado de non f...
Comentarios
Publicar un comentario