Entradas

Daniela

Imagen
Era menuda y tenía el pelo negro azabache, como su madre. Sus ojos eran como el chocolate negro, pero el hecho de ser oscuros no suponía que fueran inexpresivos. Al contrario, transmitían mucho más que cualquier ojo claro que hubiera visto nunca. Tenía un don especial, cuando dejaba ver su amplia y blanca sonrisa, tenía la capacidad de hacer que a la otra persona también le apeteciese sonreír. 

Scream and shout

Las palabras se acumulan a borbotones en tu garganta. Quieres decir tantas cosas que no sabes ni por donde empezar. Quieres expresar tantos sentimientos, pedir tantas explicaciones, aclarar tantas situaciones... Tanto por hacer y tan pocas palabras en el diccionario. Pero te tragas todo lo que esperaba, ansioso por salir, en tu garganta. La pregunta no es por qué te callas, ni cuándo tienes pensado decir todo lo que tu mente y corazón guardan con tanto recelo, la verdadera pregunta es cuánto aguantaras sin explotar, y acabar diciendo más cosas de las debidamente correctas.

All eyes on us

Le ves, a lo lejos, su cabeza sobresale por encima de la multitud. Inconscientemente te pones nerviosa, miras hacia otro lado, te llevas la mano al pelo. Tu mente se pregunta si te saludará, si te tomará en cuenta. Y todo esto en tres segundos, en lo que tarda en llegar hasta ti, mientras tu finges no haberle visto diez metros atrás. Estira su mano para acariciarte la mejilla, y finges sorprenderte ante su presencia. Aprovechas esa emoción de la sorpresa fingida para darle un gran abrazo, para refugiarte de nuevo, por fin, entre sus brazos. Él te devuelve el abrazo, con mucho amor, y os quedáis así. Durante un tiempo, el que haga falta. ¿Sabéis esos abrazos en los que, sin querer, no puedes evitar cerrar los ojos? Te deleitas en tocar de nuevo su piel, en sentirte arropada, cuidada, protegida. Te sientes observada, porque si algo vuela, son los rumores. Pero, ¿y qué? Pocos son los abrazos que te hacen sentir así, pocas son las personas que con el gesto más simple como es apret...

Kiss me slowly

Imagen

Dime que estoy equivocado y me iré.

Imagen

Niégalo

Igual si te convences a ti misma de que todo lo que se te pasa por la cabeza son estupideces, igual si no le das importancia a nada de lo que pase a tu alrededor, igual si finges que no te importa nada de lo que te digan o hagan, igual así, esta vez, no sales escaldada.

Uno más que se va.

Imagen
Hace un año, nunca me habría imaginado que sería como soy ahora, que estaría en la situación en la que estoy ahora. Y mucho menos, todo lo que he conseguido. Durante el 2012 he aprendido muchas cosas, he sabido diferenciar a las personas que estarán ahí de forma pasajera, las que demuestran poco, y por otro lado a las que estarán ahí hoy y siempre. He aprendido que la familia siempre te sacará una sonrisa, que nadie, salvo tu familia, debe ser indispensable e irreemplazable en nuestras vidas. He aprendido que no hay por qué necesitar a nadie que no te necesite a ti. Ni poner el bienestar de nadie, salvo que sea tu familia, por delante del tuyo mismo. He aprendido que, muy lejos de lo que mi mente inocente pensaba, el amor no es perfecto, y mucho menos fácil. Pero también he aprendido que, para mi desgracia o para mi fortuna, me encanta esa dificultad y esa imperfección que conlleva ese sentimiento. Este año muchas personas se han convertido en recuerdos, la mayoría en b...